Luces Extrañas:
Agosto 8, 2007: ¿Vendrán o no vendrán?, esa es la pregunta.
El próximo 1 de septiembre de 2007, una ráfaga de brillantes y extrañamente coloridos meteoros podría emanar de la constelacción de Auriga, montando de ese modo un bello espectáculo, temprano por la mañana, para los observadores del cielo situados en el oeste de América del Norte.
Derecha: Un meteoro observado temprano por la mañana, en Italia, en noviembre de 2006. Así es como se podría ver una Aurigida. Crédito de la fotografía: Antonio Finazzi.
El origen de la supuesta lluvia es el cometa Kiess (C/1911 N1), un misterioso cometa de periodos orbitales largos, que visitó el sistema solar interno sólo dos veces en los últimos dos mil años. En 83 antes de Jesucristo, siglos más siglos menos, el cometa Kiess pasó cerca del Sol y dejó una estela de polvorientos escombros que se han desplazado hacia la órbita de
¿Pero la lluvia realmente se materializará? La respuesta yace en el contenido desconocido de la estela de escombros.
"Tenemos muy poca experiencia con escombros antiguos de cometas de periodos orbitales largos", destaca Bill Cooke, de
Los astrónomos fueron alertados hace siete años sobre la posibilidad de que se produjera una lluvia de meteoros por el astrónomo finlandés Esko Lyytinen y por Peter Jenniskens, del Instituto SETI, en Mountain View, California (ambos son expertos pronosticadores de meteoros, que estudian la dinámica de las estelas de polvo de los cometas). Desde entonces, Jenniskens se ha unido con Jeremie Vaubaillon, del Instituto Tecnológico de California (Caltech), para refinar el pronóstico usando los modelos para estelas de escombros desarrollados por Vaubaillon.
"Esperamos que el evento alcance su máximo a las 11.36 Hora Universal (
Arriba:
Un modelo independiente de la estela de escombros calculado por Danielle Moser, un colega de Cooke en el MEO, predice que el máximo se producirá a las 11.26 UT (Hora Universal). "Eso concuerda bastante con Jenniskens y Vaubaillon", dice Cooke. "Sin embargo, nuestro modelo predice una estela prácticamente vacía y una lluvia muy débil".
"Personalmente, pienso que la frecuencia de meteoros llegará a los 100 por hora en el mejor de los casos", relata Vaubaillon, "pero algunos colegas son mas optimistas, así que ¡suspenso, suspenso!", exclama.
Durante el siglo pasado,
Los meteoros de cometas de periodos orbitales largos son de especial interés por dos razones:
#1 —Los cometas de periodos orbitales largos casi siempre nos toman por sorpresa. Ellos permanecen en el sistema solar exterior, escondidos en la oscuridad durante miles o millones de años hasta que sus lentas órbitas los llevan hacia el Sol y ¡hacia allá se precipitan! Debido a este factor sorpresa, los cometas de periodos orbitales largos constituyen una amenaza única respecto de los impactos. Jenniskens y otros investigadores están entusiasmados por estudiar lluvias de meteoros de cometas de periodos orbitales largos porque las lluvias podrían ser un "aviso" de que hay un cometa por ahí y la órbita de los meteoroides puede revelar dónde.
#2 —Los meteoros de cometas de periodos orbitales largos pueden ser muy primitivos. Tenga en cuenta lo siguiente: la mayoría de las lluvias de estrellas (por ejemplo las Perseidas y las Leónidas) son causadas por cometas de periodos orbitales cortos, los cuales pasan por el sistema solar interno en algunas décadas o, cuando mucho, siglos. Sus superficies heladas son frecuentemente calentadas y vaporizadas por la intensa luz solar y, en consecuencia, el polvo cometario que producen es fresco. Por otro lado, los cometas de periodos orbitales largos son raramente azotados por el Sol y sus superficies pueden retener sustancias antiguas formadas por miles de millones de años de exposición a rayos cósmicos en el sistema solar exterior. Las cáscaras de esta "corteza prístina" pueden producir colores raros cuando golpean contra la atmósfera de
¿Es por ello que los meteoros de las Aurigidas de 1994 fueron de color azul verdoso? ¿Se trató de trozos de la corteza prístina del cometa Kiess? Una vez más, nadie lo sabe.
Jenniskens destaca que otro evento de meteoros extraño fue el de las Alfa-Monocerótidas, de 1995, que también, se piensa, provienen de un cometa de periodo orbital largo desconocido: "Las Alfa-Monocerótidas penetraron
Derecha: Ruta que recorrió la campaña aérea de Jenniskens para observar las Aurigidas.
Para llegar al fondo de algunos de estos misterios, Jenniskens y sus colegas del Centro de Investigaciones Ames, de
Bill Cooke, del MEO, no viajará con ellos, pero desea mucha suerte a los pasajeros. "Si esta lluvia se produce, la información que recolecten puede aportar nuevos datos acerca de una importante población de meteoroides en el sistema solar. Además, sería un buen espectáculo para la gente en la superficie." Fuente/ NASA
Labels: lluvia de estrellas, NASA

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